En las etapas finales de la enfermedad, es posible que la persona con Alzheimer no recuerde a las personas, los lugares o las cosas. Las situaciones que implican la pérdida de la memoria y la confusión son extremadamente difíciles para los cuidadores y las familias, y requieren mucha paciencia y comprensión.

Qué esperar

En las etapas iniciales, la pérdida de la memoria y la confusión pueden ser leves. Es posible que las personas con demencia estén al tanto de los cambios que ocurren, como la dificultad para recordar hechos recientes, tomar decisiones o procesar lo que le dicen, y es posible que se sientan frustradas por ello.

En las etapas finales, la pérdida de la memoria se torna mucho más severa. Es posible que la persona no reconozca a sus familiares, olvide relaciones, llame a sus familiares por otros nombres o confunda la ubicación de la vivienda o el paso del tiempo. Es posible que olvide el uso de artículos comunes, como el bolígrafo o el tenedor. Estos cambios son algunos de los más dolorosos para los cuidadores y las familias.

Con frecuencia se hace referencia incorrectamente a esos tipos de comportamiento como “senilidad” o “demencia senil”, lo que refleja una creencia extendida pero incorrecta de que el deterioro mental es una consecuencia normal del envejecimiento.

Causas

La causa subyacente de la pérdida de la memoria y la confusión es el daño progresivo en las células cerebrales provocado por la enfermedad de Alzheimer. Aunque los medicamentos actuales no pueden detener el daño provocado por el Alzheimer en las células cerebrales, pueden ayudar a minimizar los síntomas por un tiempo limitado.
 
Ciertas circunstancias, como el cambio en la vivienda, en las rutinas, o ciertas infecciones, pueden empeorar los síntomas. Siempre que haya un cambio repentino en el comportamiento, es importante realizar una evaluación médica para descartar otras causas.

Cómo responder

  • Mantenga la calma. Aunque puede ser doloroso que lo llamen por otro nombre o no lo reconozcan, intente no demostrar su dolor.
  • Responda con una breve explicación. No abrume a la persona con frases o motivos largos. Por el contrario, aclare con explicaciones simples.
  • Muestre fotos y otros recordatorios. Utilice fotos y otros elementos que hagan pensar para que la persona recuerde relaciones y lugares importantes.
  • Viaje con la persona al tiempo en que está ubicada. Si la memoria de la persona está enfocada en un tiempo dado de su vida, hable sobre los recuerdos entendiendo que esta es su realidad actual.
  • Corrija con sugerencias. Evite las explicaciones que parezcan reprimendas. Diga: “creí que era un tenedor” o “creo que es su nieta Julie”.
  • No se lo tome a pecho. La enfermedad de Alzheimer hace que los seres queridos olviden, pero su apoyo y comprensión seguirán siendo valorados.
  • Comparta su experiencia con otros. Únase a nuestra comunidad de apoyo y tableros de mensajes en línea, y comparta las estrategias de respuesta que le fueron útiles y obtenga ideas de otros cuidadores.